En el primer acto de soberanía alimentaria: la virgen de la leche (Foto: Argelia Bravo, Comando Maria Moñitos, expuesta en el Aula 7, Escuela de Cuadros y Pepas en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas. Comer es un acto político)
Las Vainas Son Verdes se solidarizan con la denuncia de las compañeras de la Cooperativa Lactarte quienes publicaron en su blog la campaña sucia de la que ha sido objeto el proyecto de reforma de la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna. Sobre este tema volveremos las veces que sea necesario para señalar desde dónde y quiénes se empeñan en estafarnos, manipularnos y cercenarnos nuestro sagrado derecho a ser amamantadxs. Ya lo sabemos, el que no llora, no mama... siga leyendo.
El equilibrio perfecto
Al amamantar, no se desperdicia recursos naturales. La sobre
producción de leche vacuna trae como consecuencia un mal aprovechamiento de la
tierra: 2 acres de tierra mantienen a 2 personas si se cría ganado, a 24
personas si se cultiva trigo y a 61 personas si se cultiva soja. Producir un Kg
de fórmula cuesta 12,5 m2 de bosque.
Las madres del mundo producen 20.000.000 de toneladas de leche
al año. Reemplazar este recurso natural por leche artificial incrementaría las
cabezas de ganado, la erosión y la deforestación del suelo.
Cada vaca consume 410 Kg. de vegetación por mes. En la India se
necesitarían 135 millones de vacas para sustituir la lactancia materna.
El 24% de la superficie terrestre se destina a la ganadería, el
doble de lo destinado a cosechas y sustenta cerca de 3.000 millones de
rumiantes de los cuales la mitad son vacunos.
No necesita envase. Por lo tanto: se evita su fabricación,
almacenamiento y desechos. Si toda niña o niño fuese alimentado con formulas
químicas de leche materna se necesitarían 86.000 Toneladas de estaño para
producir 550 millones de latas etiquetadas con 1.230 Toneladas de papel.
También se ahorra en la producción de teteros hechos de
materiales plásticos, así como el material (agua, jabón) y energía que se
requiere para mantenerlos limpios y esterilizarlos, en la lactancia materna el
recipiente, bueno viene integrado
La Lactancia Materna es un recurso 100% renovable: se fabrica la
cantidad necesaria para satisfacer la demanda.
No necesita utensilios para ser usada. Se evita así su
fabricación, transporte, desechos, limpieza, almacén, etc.
No gasta agua, preciado elemento.
Retrasa la menstruación en las madres, lo que evita en el mundo
una gran cantidad de toallas sanitarias y tampones, con el consiguiente ahorro
de materias primas, energía y toneladas de residuos.
No contamina el medio ambiente, ya que no utiliza energía en su
producción, almacenamiento, transporte, envasado, calentamiento, en desechos…
ni nada.
¡La lactancia materna es un recurso natural y renovable!
Qué hace el sistema patriarcal capitalista
Destruir bosques, para hacer pastizales y criar vacas, al cortar
los árboles, no se produce vapor de agua, se extingue la fauna, la flora, se
erosiona el suelo por los cascos del ganado, contribuye al efecto invernadero
por el alto contenido de metano en las flatulencias del ganado, contribuye a la
lluvia ácida al interactuar el amoníaco de los excrementos con el dióxido de
azufre, se contaminan las aguas subterráneas con los fertilizantes nitrogenados
para pastos, etc.
Crear grandes industrias para procesar la leche, fabricar
envases y biberones, que consumen combustible y producen contaminación.
Utilizar grandes cantidades de aluminio, estaño, cartón, papel,
etc. para los envases, que si no se reciclan, generan basura, desperdicios y
contaminación, incluso de la propia leche envasada que contiene 40 veces más
aluminio que la humana. Los Recién Nacidos alimentados con fórmulas
artificiales ingieren cantidades de plomo nueve veces mayores que los que se
consideran como límite de riesgo.
Utilizar flotas de transporte marítimo y terrestre a grandes
distancias desde los centros productores en el mundo, que igualmente consumen
inmensas cantidades de combustible y derivados del petróleo y causan
contaminación.
Producir millardos y millardos de biberones, tetinas y
utensilios que son de plástico, vidrio, silicone y hule que al ser producidos y
al ser incinerados como basura, generan dioxinas que son cancerígenas.
Aumentar con ventas de leche, la deuda externa de los países
pobres, que los lleva a liquidar sus productos naturales ( petróleo, bosques y
otros) para pagarla.
Fomentar el uso de toallas sanitarias, tampones y papel por las
madres que no amamantan, lo que acentúa el cúmulo de basura, ya que no son
reciclables.
Además, para utilizar leche artificial hay que hervir el agua y
los utensilios, esto consume más combustible ( gas, kerosene o leña).
