10 de abril de 2012

Ecología Política y Capitalismo Verde

 
El Doctorado de Salud de la Universidad Andina Simón Bolívar conjuntamente con el Instituto de Estudios Ecologistas del Tercer Mundo, Acción Ecológica, la Fundación Rosa Luxemburgo 
 
Invitan al seminario: Ecología política y capitalismo verde: impactos en agricultura,  bosques, pueblos y comunidades
 
Frente a la crisis ambiental y climática - y el fracaso de las soluciones planteadas desde los gobiernos, las instituciones financieras internacionales y los mercados - el discurso hegemónico ha puesto en marcha un plan de reciclaje de sus viejas prácticas, para seguir con el modelo de producción y acumulación. Ahora ya no sólo los gobiernos, y las instituciones internacionales, sino también la academia, muchas ONG e incluso organizaciones sociales apuestan su futuro en la panacea de la llamada “Economía Verde”, como gran solución para los problemas socio-ambientales, locales y globales.
 
Sectores de las fuerzas sociales movilizadoras de la cuestión ambiental (que es siempre también social) y ecológica, así como su potencial para una transformación política, económica, social y civilizatoria, vienen siendo rápidamente cooptadas y acaparadas por el fenómeno del “Ambientalismo de Mercado”.
 
El discurso que aparece como sentido común viene acompañado de propuestas, actores, y propaganda, que dan una visión del mundo en la que la valoración económica, análisis de costo-beneficio, el pago de compensaciones y otros mecanismos de mercado – y con eso la mercantilización de toda la naturaleza – se convierte en la única manera de salvar el planeta. En este camino, hoy día la gran frontera de la acumulación es la creación de mercados internacionales de carbono, agua y biodiversidad, con un rol cada vez mayor del sector financiero en la “comodificación”, especulación, y el aparataje en el cual se va a dar esta nueva etapa del capitalismo, un capitalismo “verde”.
 
No es posible un Capitalismo “Verde”, así como no es posible un tigre vegetariano.
 
El objetivo de este seminario curso es conocer los orígenes, presupuestos, estrategias y trampas del Capitalismo “Verde”, su aplicación en la agricultura, en los territorios y bosques de los pueblos indígenas y comunidades locales.

Mujeres Y Semillas Para La Resistencia

Mujeres Y Semillas Para La Resistencia





Por Gabriela De Cicco
En 2001, las mujeres de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) se reunieron en México en su II Asamblea Continental de las Mujeres del Campo:  “Mujeres del campo, cultivando un milenio de vida, justicia e igualdad”. Tras el encuentro presentaron ante el III Congreso de la Cloc y de La Vía Campesina la idea de realizar una campaña mundial en defensa de las semillas nativas y criollas. En 2002, durante el Foro realizado en paralelo de la Cumbre Mundial de la Alimentación, Vía Campesina y Amigos de la Tierra Internacional junto a otras organizaciones deciden lanzar la campaña mundial, cuyo primer nombre fue: “Las semillas patrimonio común de la humanidad”.(1)

La Campaña está basada en las múltiples formas del conocimiento indígena y campesino acerca de las semillas, la agricultura y la biodiversidad, y aquellas son válidas por sí mismas y no necesitan de ninguna validación externa, científica o de otra índole. Busca formas efectivas de involucrar y comprometer a la sociedad en su conjunto, llegando a involucrar y a requerir el aporte de técnicos y científicos cuando los procesos de erosión biológica y cultural lo hagan necesario. El liderazgo y la toma final de decisiones debe estar en manos de La Vía Campesina,  y en las organizaciones de campesinos/as, de indígenas y las comunidades. La Campaña forma parte de las luchas por defender, reforzar y/o recuperar la soberanía política, cultural, económica y alimentaria de los pueblos, y se da en el marco de una lucha más amplia contra el sistema capitalista y su fase neoliberal. Es por esto que forma parte de la búsqueda de proyectos populares alternativos, y está íntimamente ligada a la defensa de las tierra, los territorios y las culturas campesinas e indígenas.

La Campaña se realiza en cada país dependiendo sus realidades. Se lleva a cabo en Ferias de Biodiversidad, en mercados locales, de intercambio de semillas. (2)

AWID: ¿Por qué eligieron las semillas para la campaña?
Francisca Rodríguez (FR): Estábamos en México discutiendo sobre Soberanía Alimentaria (SA), y llegamos a la conclusión que nosotras hacíamos soberanía alimentaria en toda su dimensión y si bien la SA estaba en el discurso de los hombres, no la asumían plenamente. Nos dimos cuenta que la SA iba a estar en riesgo, porque aún cuando tuviéramos reforma agraria, si no defendíamos la semilla, la reforma iba a quedar al arbitrio de las empresas transnacionales de las semillas. No fue una de identidad emocional de corazón, fue una decisión política la de proponer la Campaña.

AWID: ¿Por qué el cambio del nombre de la Campaña?
FR:  En Río + 10, en Johannesburgo en 2002 (3), la compañía transnacional Monsanto estuvo de acuerdo con que las semillas fueran un patrimonio de la Humanidad, porque siendo así todos teníamos derecho sobre ellas, incluidos ellos. Eso nos dio un ataque! Nos cuestionamos nuestra estrategia, y fue en nuestro segundo encuentro en Caguazú, al sur de Paraguay, donde nosotras dijimos: “No , no son patrimonio de la humanidad, son patrimonio de nuestros pueblos indígenas y campesinos, de las mujeres que fuimos sus creadoras, y nosotras las hemos puesto al servicio de la humanidad”.
En la semilla está la llave que abre la soberanía alimentaria. Ahí comienza todo, por lo tanto no puede haber soberanía alimentaria si no hay semilla. No puede haber reforma agraria, si no hay semillas. No podemos ser pueblos soberanos si no tenemos nuestras propias semillas. Porque perdimos todo y estamos a lo que la industria de la alimentación –que se apoderó de nuestras semillas– te quiera ofrecer, vender y así determina tu forma de alimentarte, y  está determinando también tu forma de vida.

AWID: ¿Cómo se involucran las mujeres en la campaña?
FR: Con un convencimiento muy grande. Nosotras decimos que la Campaña es mágica, porque no solamente nos convoca, sino que nos devuelve visibilidad, nos eleva el autoestima, nos sentimos mujeres a las que por fin se reconoce que tenemos saberes, y recuperamos en alguna medida, en la conciencia de la gente, que nosotras fuimos las primeras agricultoras, las descubridoras de las semillas, y hemos seguido cuidándolas por siglos, reproduciéndolas. La Campaña nos  empodera. Ya no somos las simples dueñas de casa, somos las que mantenemos la huerta, cuidamos la semilla, reproducimos la semilla y reproducimos la vida.

AWID: ¿Cómo contribuye la Campaña a los derechos económicos de las mujeres?
FR: Ha sido una batalla para que se reconozcan, y hoy son mucho más visibles. La propia existencia y sobrevivencia del mundo campesino hoy día tiene fuerza de mujer, porque una buena parte de los hogares rurales está sostenido por el trabajo y  por el ejercicio de agricultura de las mujeres. Junto a la Campaña va de la mano la recuperación y el compartir los conocimientos frente a la agroecología, pero no como una moda, sino como un sistema indígena y campesino propios de producción.

AWID: ¿Por qué no están de acuerdo con el concepto de seguridad alimentaria?
FR: Estamos contra porque la concepción de la Seguridad alimentaria, tanto de la FAO como de los gobiernos, está dada por la capacidad que tengan los pueblos de adquirir alimentos, y no por la necesidad que tengan los pueblos de producir alimentos y su capacidad de establecer relaciones solidarias, horizontales entre los pueblos para garantizar el tan fundamental derecho a la alimentación.
Nosotras queremos que el acceso a una alimentación sana, adecuada culturalmente, producida desde las y los campesinos esté al alcance de todos. La alimentación es un derecho, no un negocio. Y por lo tanto nuestra demanda es para que los gobiernos inviertan. Ahí es donde nosotras necesitamos tener los recursos a disposición, porque es una obligación, un deber el garantizar la alimentación de los pueblos.

Hoy en día las personas no tienen una clara conciencia de que lo que están comiendo y el acceso a la información es mucho menor para la mayoría de la gente de los sectores populares. Es por eso que vamos a defender la agroecología, para que no se convierta en un negocio más. La agricultura urbana está situada en un sector medio, elitista, que tiene la posibilidad de pagar un precio mayor por su salud. Nosotras queremos acercar nuestra producción a la gente en los mercados locales, acercando el producto del campo a la ciudad, terminando con la cadena de intermediarios. Que la gente sepa, por ejemplo, de dónde vienen sus vegetales, quién y en qué condiciones fueron producidos. En la medida que la gente de la ciudad comprenda esto, la agricultura campesina se habrá salvado. La Reforma Agraria no es un proceso social, que es un proceso de vida, que cuida el derecho a la alimentación de los pueblos.

AWID: ¿Podrías darnos algún ejemplo de una acción específica que hizo retroceder a alguna de las transnacionales?
FR: En Chile no puede haber producción transgénica para los alimentos, pero aquí los transgénicos circulan por todas partes. Nosotras pedimos que nos informaran dónde estaban los semilleros transgénicos pero Monsanto dijo que no podía decir dónde estaban porque aquí había una organización vandálica, que era una parte de la Vía campesina, y que esa era ANAMURI, y que poníamos en riesgo ‘todo el desarrollo que estaba haciendo la humanidad’.
Cuando el Tribunal dictaminó a nuestro favor, y nos tenían que decir la localización de los semilleros, Monsanto apeló, pero después de esto nuestra campaña contra el Convenio Upov 91 (4) , fue tan fuerte que Monsanto retiró la demanda contra nosotras.  En Paraguay las mujeres junto al Departamento de Agricultura y Vegetal, fueron juntos arrancando los plantías clandestinos de transgénicos.

Que en la Constitución de Venezuela, de Ecuador, Bolivia, esté consagrada la Soberanía alimentaria como un derecho y el resguardo a nuestras semillas es un avance. Que en Uruguay, Paraguay, Nicaragua tengan ley de soberanía y Seguridad alimentaria, donde incluyen el tema de la semilla, es un avance!
El concepto de soberanía alimentaria, la preocupación por la semilla, ya no es un problema sólo de los campesinos, está en la preocupación de los ambientalistas, de los ecologistas, está siendo conciencia en los sectores populares, y va a estar en la discusión de Río + 20, está en los Foros internacionales.

AWID: ¿Cuáles son los retos futuros?
FR: Hoy día necesitamos tierra y semillas, porque el mercado se apoderó de las semillas. Nuestra campaña por multiplicar semillas es urgente. No necesitamos una huerta, necesitamos campos. Estamos dispuestos/as a correr riesgos, a transgredir las leyes que re criminalizan la producción de las semillas campesinas. Esto significa resistir a las políticas agrícolas de los gobiernos para construir soberanía en nuestros campos. La soberanía alimentaria va más allá de solamente conservar la semilla o de garantizar la alimentación, son nuestros derechos los que están en juego, es la sobrevivencia del campesinado.
Es un trabajo arduo, de mucho compromiso, porque no es sólo recuperar la semilla, sino todo lo que está asociado a ella. Y esos son los valores: la espiritualidad, la solidaridad, la fraternidad entre nosotros, el compartir. Estos valores detrás de la Campaña hacen que tenga una gran acogida en la gente con la cual podemos relacionarnos, y porque somos una organización, somos mujeres muy demandadas para ir a hablar sobre todo esto. Y te digo que creo que en el fondo nos vamos comprometiendo y nos vamos apasionando. Vos me hablás de la semilla y yo me enciendo. Me hablás de las mujeres y también me enciendo. Porque creo que la semilla va unidad a nosotras, y nosotras unidas a las semillas. son semillas de libertad, son semillas de autonomía, son semillas de justicia y son semillas de dignidad, son semillas en resistencia, y nosotras somos mujeres en resistencia.

 * Perteneciente a ANAMURI (Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas) ya la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC-VC)

** Campaña “Las Semillas, Patrimonio de los Pueblos al Servicio de la Humanidad. Este es el nombre con la que se la conoce en la actualidad, antes, como ya se ha mencionado, era la “Las semillas patrimonio común de la humanidad.
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fuente: http://www.awid.org
NOTAS:

1) Documento final, Reunión campaña semillas CLOC-V.C., Quito, 22 al 24 de julio de 2010 realizado por Francisca Ramírez. Gracias FR por proporcionarnos este texto.
2) En Chile hay escuela de curadoras de semillas. Son escuelas para no perder este conocimiento antiguo “La curadora es la persona que custodia, que guarda, la que protege la semilla”. En Ecuador hay mesas gigantescas de soberanía alimentaria, que se realizan en parques.
3) La Cumbre de la Tierra celebrada en 2002 del 26 de agosto al 4 de septiembre de 2002 en Johannesburgo.
4) Convenio UPOV (Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales
Licencia del artículo: Creative Commons - Titular de la Licencia de artículo: AWID

1 de abril de 2012

La Agroecología puede duplicar la producción alimentaria en 10 años, según el nuevo informe de la ONU


GINEBRA – Los campesinos pueden duplicar la producción alimentaria en los próximos 10 años en regiones críticas mediante el uso de métodos ecológicos, según demuestra el último informe de la ONU. Dicho informe, basado en una exhaustiva revisión de la literatura científica más reciente, aboga por una transición fundamental hacia la agroecología como medio para incrementar la producción alimentaria y mejorar la situación de los más pobres.

“Para poder alimentar a nueve mil millones de personas en 2050 necesitamos urgentemente adoptar las técnicas agrícolas más eficientes conocidas hasta el momento. Los estudios científicos más recientes demuestran en este sentido que, allí donde reina el hambre, especialmente en las zonas más desfavorecidas, los métodos agroecológicos son mucho más eficaces a la hora de estimular la producción alimentaria que los fertilizantes químicos” afirma Olivier De Schutter, Relator Especial de la ONU sobre el derecho a la  alimentación y autor del informe.

La agroecología consiste en aplicar la ecología al diseño de los sistemas agrícolas, de modo que se pueda poner así fin a las crisis alimentarias, se afronten los retos que presentan el hambre y el cambio climático, se mejore la productividad de la tierra y se protejan las cosechas contra las pestes gracias a un análisis del entorno natural y al estudio de árboles, plantas, animales e insectos beneficiosos.

“Hasta la fecha, los proyectos agroecológicos han mostrado un rendimiento medio de las cosechas del 80% en 57 países en desarrollo, lo que significa un aumento del 116% de media en todos los proyectos desarrollados en África” explica De Schutter. “Los proyectos más recientes llevados a cabo en 20 países africanos han demostrado que puede duplicarse el rendimiento de las cosechas en un período de 3 a 10 años.”

“La agricultura convencional acelera el cambio climático, no es resiliente a los choques climáticos y exige insumos que resultan caros. Simplemente ya no resulta la mejor opción en el contexto actual” advierte el Sr. De Schutter. “Un amplio sector de la comunidad científica reconoce ahora los efectos positivos de la agroecología en la producción alimentaria, en la reducción de la pobreza y en la mitigación del cambio climático, y esto es precisamente lo que se necesita en un mundo como el nuestro donde los recursos son limitados. Incluso Malawi, un país que puso en marcha hace unos años una extensa campaña de subvenciones de fertilizantes químicos, se ha pasado también a la agroecología. Esta nueva iniciativa beneficia ahora a más de 1,3 millones de personas en la más extrema pobreza y el rendimiento de las cosechas de maíz ha aumentado ya de 1 t/ha a 2-3 t/ha.”

El informe también destaca que los proyectos en Indonesia, Vietnam y Bangladesh han registrado una reducción de hasta el 92 % en el uso de insecticidas sobre el arroz, lo que supone un ahorro considerable para los campesinos más pobres. “El conocimiento ha sustituido a los pesticidas y fertilizantes. El éxito está asegurado y se pueden encontrar innumerables historias similares en otros países de África, Asia y América Latina” añade De Schutter.

“Este método también está ganando terreno en países desarrollados como Estados Unidos, Alemania o Francia” comenta el Relator, “sin embargo, la agroecología no cuenta con la suficiente ambición ni apoyo públicos, a pesar del impresionante potencial que representa en la realización plena del derecho a la alimentación, y por consecuencia, muy pocas veces supera el mero estadio experimental.”

Este informe identifica doce medidas que los Estados deben poner en práctica para extender las prácticas agroecológicas.

“La agroecología es un enfoque basado mayoritariamente en el conocimiento. Necesita políticas públicas que respalden la investigación en agricultura y los servicios de extensión participativos” afirma De Schutter. “Los Estados y los donantes desempeñan aquí un papel fundamental. Las empresas privadas no invertirán tiempo y dinero en prácticas que no puedan proteger con patentes y que no supongan una apertura de los mercados hacia nuevos productos químicos o semillas mejoradas.”

El Relator Especial sobre el derecho a la alimentación exhorta a los Estados a que apoyen a las organizaciones campesinas, las cuales han demostrado una gran habilidad a la hora de difundir las mejores prácticas agroecológicas entre sus miembros. “El fortalecimiento de las organizaciones sociales ha demostrado ser tan potente como la distribución de fertilizantes. Los pequeños campesinos y los científicos pueden crear prácticas verdaderamente innovadoras cuando trabajan codo con codo”, explica De Schutter.
“No resolveremos el hambre ni pararemos el cambio climático con la agricultura industrial de las grandes plantaciones. La solución reside en apoyar el conocimiento y la experimentación de los agricultores y campesinos y en el aumento de los ingresos de los pequeños propietarios para contribuir así también al desarrollo rural.”

“Si las principales partes implicadas respaldan las medidas identificadas en el presente informe, asistiremos a una duplicación de la producción alimentaria en los próximos 5 a 10 años en algunas regiones donde reina el hambre” afirma De Schutter. “El éxito o fracaso de esta transición dependerá de nuestra habilidad para integrar rápidamente las innovaciones más recientes. Tenemos que avanzar rápido si queremos evitar que se repitan los desastres climáticos y alimentarios en el siglo XXI.”

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El informe “La agroecología y el derecho a la alimentación” se ha presentado hoy ante el Consejo
de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra. El documento está disponible en inglés, francés,

Olivier De Schutter fue nombrado Relator Especial en mayo de 2008 por el Consejo de Derechos
Humanos de la ONU. 

15 de marzo de 2012

La MUD y nuestra Agua

A pesar de que Venezuela alcanzó las Metas de Desarrollo del Milenio establecidas por las Naciones Unidas en relación a la provisión de agua potable y canalización de aguas servidas, la MUD se empeña en usar el tema del agua como arma política en su campaña de desprestigio.  

Nada más absurdo y sin sentido, eso es como pretender atacar a la Revolución alegando que aún el viaducto de la autopista a La Guaira esta caído.

Sin embargo, acá no vamos a hacer esfuerzo alguno en desmentir semejantes acusaciones que rayan en lo ridículo, como que las aguas de las pocetas de Maracay llegan directo a las regaderas de Caracas, o que el agua del acueducto dan cáncer; sino por el contrario, vamos a mostrar que esas acusaciones son por una parte, actos de terrorismo mediático y por otra, acciones coordinadas para usar una supuesta crisis ambiental como herramienta de campaña electoral.

Comencemos por dibujar a uno de sus actores principales, una Asociación Civil que muy apropiadamente usó el nombre de "Movimiento" por la Calidad del Agua. Señores, semejante desparpajo no puede sino dar risa. No es un movimiento que agrupe a diversas y numerosas organizaciones en torno a una causa común. Nada de eso, es simplemente un grupito de personas organizadas en una asociación civil que usan como nombre la palabra "movimiento" para engañar a los incautos y hacernos creer que de verdad se trata de un gentío. Imaginen un titular de prensa que diga: "MOVIMIENTO POR LA CALIDAD DEL AGUA ADVERSA LEY DE AGUAS EN VENEZUELA". Escrito así suena como si se tratara de un MOVIMIENTO de verdad, es decir, un grupo numeroso de organizaciones y personas vinculadas por una causa común. Pero si lo escribieran como debe ser: "ORGANIZACIÓN POR LA CALIDAD DEL AGUA ADVERSA LEY DE AGUAS EN VENEZUELA" lo que transmite es totalmente diferente.

Básicamente lo que hace esta organización es usurpar la idea de lo que es un Movimiento, con fines obviamente propagandísticos. Como aquel bebedor empedernido que le dice a su esposa que va a estar todo el día en la OFICINA y resulta que OFICINA es el nombre de un bar.

Otros que también usurpan el vocablo MOVIMIENTO son los del partido político llamado "MOVIMIENTO ECOLÓGICO DE VENEZUELA". Este caso es mucho más aberrante que el anterior. Estas personas fundaron un PARTIDO POLÍTICO de corte ecologista (y como casi todos los partidos ecologistas o verdes del mundo es por su puesto, de derechas), y poniendole ese nombre nos quieren hacer creer que se trata de un verdadero movimiento nacional que agrupa a diversas organizaciones y formas de participación unidas en torno a lo ecológico!!!!!

La verdad es que si fuera publicidad, habría que multarlos por engañosos.

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Si quieren ver quien de verdad tien eproblemas con el agua lean esta nota de ABREBRECHA: Gobernador Capriles paralizó construcción de planta de tratamiento en Ocumare del Tuy

8 de marzo de 2012

¿Se interesan los ecologistas por quién controla los recursos petroleros?

Interesante artículo de Mark Weisbrot, quien desde una perspectiva foránea (EEUU), que nos invita a repensar acerca de las concepciones tradicionales del ecologismo norteamericano y la industria extractivista, en el contexto de la soberanía de los países del Sur sobre nuestros recursos.
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Los ecologistas parecen darse cuenta de que tienen un interés en asuntos como el pleito entre Ecuador y Chevron. En ese caso, que Chevron ha movido recientemente a un panel de arbitraje internacional en un intento de evitar una multa de miles de millones dictada por los tribunales ecuatorianos, se trata de si una corporación multinacional petrolera tendrá que pagar daños y perjuicios por la contaminación, por la que es responsable. La mayoría de los ecologistas piensan  que esto sería algo muy bueno. 

Pero ¿qué pasa con las peleas entre las gigantes petroleras multinacionales y los gobiernos de los estados productores de petróleo, por el control de los recursos? ¿Tienen, las personas que se preocupan por el medio ambiente y el cambio climático, un interés en estas batallas? Parece que sí, pero la mayoría todavía no lo ha notado.


En diciembre del año pasado, Exxon Mobil ganó una demanda contra el gobierno de Venezuela por los activos que el gobierno había nacionalizado en 2007. El premio fue en realidad u
na victoria para el gobierno de Venezuela: Exxon había demandado por $12 mil millones, pero sólo ganó $908 millones. Después de restar los $160 millones que la corte dijo que se debía a Venezuela, Exxon terminó con una sentencia de $748 millones. La decisión fue tomada por un panel de arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI). El 15 de febrero, Venezuela le pagó a Exxon $250 millones y anunció que el caso fue resuelto.

El caso ha sido considerado importante entre los analistas de la industria del petróleo, aunque no recibió mucha atención en otras partes. Algunos antecedentes: la disputa surgió de la decisión del gobierno venezolano de tomar una participación mayoritaria en la extracción de petróleo, de conformidad con su legislación. En 2005, entró en negociaciones con las compañías petroleras extranjeras para comprar una suficiente cantidad de sus activos para lograr una participación mayoritaria. Casi la totalidad de las negociaciones con docenas de compañías tuvieron éxito, y sólo Exxon y ConocoPhillips fueron  al arbitraje (Conoco todavía está negociando).

Exxon adoptó una estrategia de tratar de hacer un ejemplo de Venezuela, para que ningún gobierno tratara de meterse con ellos. Acudieron a los tribunales europeos para congelar 12 mil millones de dólares de activos de Venezuela, pero esto se revocó en cuestión de semanas. También acudieron a arbitraje en la Corte Penal Internacional y ante el panel de arbitraje del Banco Mundial (CIADI) (este último caso todavía está pendiente). Sin embargo, la Corte les concedió mucho menos que el gobierno venezolano supuestamente les había ofrecido en las negociaciones. La decisión fue tomada en cuenta intensamente por los especialistas de la industria petrolera - y fue visto por los gobiernos de los países en desarrollo como una victoria importante para el mundo en desarrollo - pero no recibió mucha atención en los medios de comunicación.

Este es un precedente importante, y, por supuesto, hay otros países que seguirán teniendo conflictos con las empresas petroleras por el control de los recursos.

¿Por qué les debe importar esto a los ecologistas? Bueno, para aquellos de nosotros a quienes nos gustaría reducir la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera, nos gustaría dejar más petróleo en el suelo. Esa es una razón por la cual la mayoría de los ecologistas apoya un impuesto sobre el carbono, lo que elevaría el precio de las emisiones de carbono. La razón principal por la que  Venezuela insiste en una participación mayoritaria en estos proyectos de petróleo es que quiere controlar la producción. Venezuela es un miembro de la OPEP, y se atiene a las cuotas de la organización. Si uno desea reducir el cambio climático, entonces  tiene un gran interés en saber si los gobiernos que quieren reducir la producción de petróleo son capaces de hacerlo.

Un precio más alto del petróleo debido a la reducción de la producción por países productores de petróleo reduce el consumo  de la misma manera que lo haría un impuesto al carbono. También alienta el desarrollo de las alternativas a combustibles fósiles, incluidas las tecnologías solares y eólicas, que se hacen más económicamente viables cuando hay precios más altos de petróleo. (Por supuesto, los precios más altos motivan a países no-OPEP a producir más petróleo y a miembros de la OPEP a hacer trampa en el cartel, y un impuesto sobre el carbono no tendría el mismo efecto; pero esto sería un argumento a favor de una OPEP más fuerte y más inclusiva.)

Por el otro lado, nuestros adversarios siempre han tenido el objetivo de inundar el mundo con el petróleo barato, lo que, por supuesto, en gran medida aceleraría el calentamiento global. Antes de que Hugo Chávez fuera elegido en Venezuela, la empresa petrolera nacional (PDVSA) compartía ese objetivo con Washington. Pero tan pronto como fue elegido, Chávez presionó con éxito a la OPEP a que redujera la producción, sacando los precios del petróleo de su punto más bajo de 11 dólares por barril en 1998. El Departamento de Estado de Estados Unidos, en un informe de 2002 [PDF], admitió que el gobierno de Estados Unidos "proveyó la capacitación, el fortalecimiento institucional, y otro tipo de apoyo a individuos y organizaciones entendidos a estar involucrados activamente" en el golpe militar que derrocó al gobierno electo de Venezuela brevemente ese año. Ese mismo informe también estableció que uno de los principales motivos por el "disgusto" de Washington con Chávez era "su participación en los asuntos de la empresa petrolera venezolana y el impacto potencial en los precios del petróleo."
 
Por supuesto,
para nadie que viva en los países ricos, consumidores de petróleo es políticamente popular estar del lado de la OPEP. Pero la mayoría de los ecologistas que están dispuestos a apoyar políticas como un impuesto al carbono, y que no necesariamente vayan a ganar las elecciones de este año; también deben reconocer que tienen un interés en la lucha de los Estados productores de petróleo contra las empresas multinacionales, por el control de los combustibles fósiles y otros recursos naturales.


Mark Weisbrot
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Este artículo fue publicado por el diario The Guardian Unlimited el 2 de marzo de 2012. Si el texto a continuación aparece distorsionado, por favor pulse aquí para una versión sin errores de formato. Para ver la versión original en inglés, por favor pulse aquíMark Weisbrot es Presidente de la organización "Política Exterior Justa" (Just Foreign Policy) http://www.justforeignpolicy.org/

5 de marzo de 2012

El Quimbo, negocio chimbo



En la información web sobre el proyecto El Quimbo, la empresa EMGESA dice comprometerse «social y culturalmente con la comunidad» y adaptar sus «estrategias empresariales a la preservación del medio ambiente».  

Nada más lejos de la realidad. Para el proyecto hidroeléctrico se han sustraído 7500 hectáreas de la Reserva Forestal de la Amazonía Colombiana.

Y desde el 6 de marzo, esta filial de las multinacionales española ENDESA e italiana ENEL le propina una puñalada adicional al corazón de la amazonía colombiana. Ese día está programado comenzar el desvío del cauce del río grande de La Magdalena, arteria que recorre gran parte de Colombia, sirve al transporte fluvial de personas y mercancías y garantizando la fertilidad de los ricos valles que lo circundan en un serpenteante camino de 1.500 kilómetros. Todo el territorio tiene gran riqueza arqueológica, cultural social e histórica.

Con el megaproyecto hidroeléctrico, ninguna ganancia es para los pobladores de la región. Ni para el pueblo español o el italiano, que se debaten en la más profunda crisis que será costeada por el pueblo.
Mientras, las multinacionales europeas tienen permitido salir al exterior a continuar saqueando territorios ajenos sin ningún tipo de control, destruyendo el medio ambiente y despojando a la población local. La inminente ratificación del Tratado de Libre Comercio con Colombia sólo exacerbará este tipo de situaciones.

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fuente: https://www.salvalaselva.org/mailalert/845/multinacionales-europeas-destruyendo-la-amazonia-colombiana

3 de marzo de 2012

Residuos y Energía


El manejo de Residuos Sólidos, visto más allá del servicio público, es también una importante estrategia socio-ecológica para redefinir nuestra relación como sociedad, con la naturaleza de la cual depende nuestra existencia. 

En su abordaje es muy importante deslastrarnos de enfoques caducos, como el reciclaje, que nos alientan a seguir consumiendo sin reparar en que la clave está justo en la disminución del consumo, y que la reincorporación al ciclo productivo también acarrea gastos energéticos y por ende consecuencias ambientales. Uno de los múltiples usos posibles de los residuos orgánicos, es la producción de energía. Tema difícil cuando sabemos que el facilismo petrolero nos ha dificultado la búsqueda de alternativas energéticas a la bombona de gas y al kerosene. Pero miremos la casa del vecino a ver que descubrimos.

En Brasil se discute actualmente el Plan Nacional de Residuos Sólidos, en el mismo se puede revisar un diagnóstico de los residuos sólidos orgánicos procedentes de las actividades agroforestales y la agroindustria. Además de la cuantificación de estos residuos, se realizó una estimación de la energía potencial a través de la reutilización de la biomasa como combustible en biodigestores.

Los análisis se basan en los rubros más representativos para la economía de Brasil: incluyendo residuos de la producción de café, cacao, plátano, coco, naranja, marañón, uvas, soya, maíz, caña de azúcar, arroz, frijoles, cereales, trigo y yuca. En la pecuaria se consideraron los residuos de la producción de ganado vacuno de carne y leche, la cría de pollos de engorde y gallinas para postura, y la cría de cerdos. En el sector forestal, se consideró la producción de madera en rolas y la producción de leña, carbón, celulosa y papel.

En 2009, la agroindustria brasileña produjo 290.838.411 toneladas de residuos orgánicos, el 69% se debe al bagazo de caña de azúcar producido en el sureste de Brasil. El potencial energético de estas casi 300 millones de toneladas de biomasa es de 23 GW/año. En la ganadería, la producción de residuos sólidos orgánicos se estimó en 1.703.773.970 de toneladas por año. Un tercio (32%) del total fue generado por la ganadera extensiva de carne. La cría de cerdos, aves de corral y productos lácteos en conjunto producen 365.315.261 toneladas de residuos sólidos orgánicos por año, con un potencial energético de 1,3 GW/año. Además, las industrias asociadas a estas actividades, como las plantas lecheras y mataderos, generan residuos sólidos y líquidos con un potencial de 15 MW/año. Los residuos forestales generaron 85.574.465 toneladas anuales de residuos y la industrial de la pulpa y el papel otros 10.916.640 de toneladas en 2009. En el sector forestal, el potencial de generación de energía se estima en 1604 MW / año.

Lo primero que nos debe sorprender es la enorme cantidad de residuos que genera la agroindustria. Una producción de alimentos centrada en el ser humano, la naturaleza y no en el negocio, seguro produciría menos residuos.

Pero por otra parte, es notable la cantidad de energía que podemos producir con estos residuos si los aprovechamos inteligentemente, con tecnologías simples y baratas como un biodigestor. Estas cifras sólo nos ilustran una forma de aprovechar los residuos orgánicos, pero existen una infinidad de usos posibles.

El aprovechamiento inteligente y sustentable de los residuos debe ser un norte en una sociedad que transita hacia el socialismo.

César Aponte Rivero
Los datos de esta nota provienen del artículo de Hendges Silvio Antonio publicado en el Portal EcoDebate, Correo electrónico: as.hendges @ gmail.com