29 de febrero de 2012

Israel apela al ecologismo para estrangular a los palestinos

El Estado hebreo declara parques nacionales en barrios palestinos en Jerusalén para expulsar a la población árabe y no pagar indemnización, afirma una ONG de Israel.


La política de acoso y expulsión de la población palestina llevada a cabo por Israel en su territorio es cada vez más intensa. Hace poco, veíamos como las comunidades beduinas eran desalojadas para llevarlas a vertederos, destruían plantas solares y viviendas sociales pagadas por España. Ahora, la nueva estrategia es utilizar la declaración de parques nacionales en Jerusalén para hacerse con el control de los terrenos palestinos y estrangular el crecimiento de la población, según han denunciado varias ONG israelíes. 
Pese a su apariencia de política verde y de respeto al medioambiente, la declaración de parques nacionales puede ser un arma de doble filo en la parte oriental de Jerusalén, un territorio ocupado por Israel en 1967 y que el Estado judío se apropió en 1980 con una anexión no reconocida por la comunidad internacional.

"Es un hecho conocido que el Estado explota los procesos de planificación urbana para cumplir una agenda política centrada en la tenencia judía de la tierra", explica Sari Kronish, de la ONG Bimkom - Planificadores por los Derechos Humanos. Según esta organización, las normas para preservación de la naturaleza y el paisaje también sirven "en muchos casos" a las autoridades para "incautar tierra y judaizar el territorio".

Es el caso de los parques nacionales declarados o en proceso de ser declarados en Jerusalén Oriental que ocupan, según Bimkom, "todos los espacios abiertos que quedan".

"Los palestinos no podrán hacer ni un nuevo barrio, no les quedará ningún espacio para crecer", asegura Kronish, para quien esta estrategia tiene como objeto final "obligar a esa población a irse" de lo que Israel considera la "capital eterna e indivisible del Estado judío".


La declaración de amplias zonas como parques nacionales tiene, además, importantes consecuencias legales, como que las autoridades no tengan que expropiar las tierras y, por tanto, no deban pagar indemnización a sus propietarios, y que el lugar pase a ser gestionado por la Autoridad de Parques de Israel, lo que hace que la Alcaldía no se responsabilice de las necesidades de los residentes.

La ONG Ir Amim está de acuerdo en que la designación de parques nacionales "incrementa el control israelí" y "restringe enormemente el desarrollo futuro de los palestinos designando las zonas reservadas para su crecimiento como zonas verdes", una política que, advierte, "amenaza con transformar un conflicto resoluble en una confrontación irresoluble y peligrosa".

En Ir Amim señalan que la planificación de esas zonas "busca crear una continuidad territorial entre los sitios históricos judíos y colonias estratégicas alrededor de Jerusalén", lo que dificultará que algún día esas áreas formen parte del futuro Estado independiente palestino.

Los parques nacionales existentes y planificados en la parte árabe de Jerusalén ocupan un total de 270 hectáreas, mientras que en la parte judía de la ciudad hay solo 124 hectáreas y, al contrario que en el Este, ninguno está en zonas céntricas y edificadas de la ciudad, sino todos en las afueras, señala Bimkom.

En Jerusalén Este hay dos parques nacionales ya declarados, el que rodea las murallas de la ciudad vieja y el del Valle de Tzurim, un poco más al norte.
  
Otros dos están en "estado avanzado de planificación", el del Valle de los Reyes y el de las Laderas del Monte Scopus, y tres más se encuentran en "estado inicial de planificación": uno en el barrio de Sheij Yarrah, otro en Bab As-Sahrah y uno más en el Monte de los Olivos, además de una expansión del Valle de los Reyes.
 
El más grande de los planificados, con unas 75 hectáreas, es el de las Laderas del Monte Scopus, que dejará sin espacio para crecer a los barrios árabes de Isawiya y Al Tur.

Bimkom, Ir Amim y la ONG arqueológica israelí Emek Shaveh han presentado alegaciones contra la declaración de ese nuevo parque, al entender que no hay ningún elemento técnico que lo justifique y que supondrá asfixiar aún más a una población que ya sufre de una deficiente planificación y no dispone de aceras ni colegios suficientes.

"En el caso del Monte Scopus está claro que lo que se pretende es ahogar a Isawiya y Al Tur. El área designada como parque es más amplia incluso que el área residencial y la justificación de preservar el paisaje no se sostiene, teniendo en cuenta que el parque estará atravesado por una carrera y las vistas incluyen un asentamiento y una base militar", argumenta Kronish. "Si el Monte Scopus estuviera en Jerusalén Oeste, esa zona jamás sería declarada parque nacional", agrega esta arquitecta.

Yonatan Mizrahí, arqueólogo y director de Emek Shaveh, también cree que no hay allí "ningún resto arqueológico que justifique la protección de parque nacional. Hay algunas tumbas y algún edificio del siglo VIII pero, si se compara con otros barrios en Jerusalén, no solo no hay más, sino que incluso hay menos restos arqueológicos".

Kronish advierte que "se está coloreando el mapa de Jerusalén de verde y esto da buena impresión pero es importarse preguntarse qué es lo que hay detrás".
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fuente:  ANA CÁRDENES (EFE) / PÚBLICO.ES
http://www.publico.es/internacional/424338/israel-apela-al-ecologismo-para-estrangular-a-los-palestinos 

Colombia: desaparición de activistas

Recientemente se cumplió un año de la desaparición de la ingeniera ambiental Sandra Viviana Cuéllar Gallego, activista del ambientalismo y artista, nacida en Cali hace 26 años. En el momento en que la desaparecieron iba a cumplir con su labor como docente de la Universidad Nacional, sede Palmira, en el departamento del Valle del Cauca.

¿Dónde está la activista ambiental Sandra Viviana Cuéllar Gallego?

A un año de su desaparición (17 de febrero) no se sabe quienes fueron los autores de este crimen, y desde la Fiscalía no se ha dado mayor información sobre la investigación y sus avances al respecto. Hasta ahora queda impune el crimen.
Frente a esto, familiares, amig@s y solidari@s extienden una carta a la Fiscal General de la Nación, Doctora Viviane Morales y le señalan lo siguiente: 

“Este 17 de febrero se cumplió un año de la desaparición de la ingeniera ambiental Sandra Viviana
Cuéllar Gallego, activista del ambientalismo y artista, nacida en Cali hace 26 años. 

En el momento en que la desaparecieron iba a cumplir con su labor como docente de la Universidad Nacional, sede Palmira, en el departamento del Valle del Cauca. Sandra trabajaba además en la recuperación del río Cauca, en la defensa del agua y en la defensa de una reserva natural cercana al municipio de Yumbo, en el mismo departamento”.
Agregan: “ Nada se sabe acerca de las causas de este crimen, ni de los autores; tampoco del paradero de Sandra ni de su situación durante todo este tiempo. El año pasado hubo varias movilizaciones, muchos mensajes en una y otra dirección, desde el país y desde el extranjero solicitando resolver esta situación, pero nunca se ha sabido nada al respecto. 

No hay ninguna respuesta oficial sobre los resultados de la búsqueda de Sandra Viviana”. 

Finalizan señalando: “La familia de la ambientalista, sus colegas, las organizaciones defensoras de derechos humanos y personas alarmadas por este hecho demandamos de su oficina una respuesta acerca del estado en que se encuentra la investigación sobre el caso de la desaparición de Sandra Viviana y de las perspectivas que se tienen de continuar avanzando en la misma”.

17 de febrero de 2012

Ecofacismo, por Jorge Orduna


Es hora de preguntarse por el verdadero carácter del movimiento ecologista. De dónde viene y adónde va. Aunque comprender la realidad de las instituciones ambientalistas sea un asunto complejo.

La imagen que se tiene de World Wide Foundation, la del inocente y encantador osito panda, o Greenpeace no ayuda a despejar el panorama. Gente joven, altruista, libre, que defiende las maravillas naturales de la creación, lucha cual pequeño David contra ese Goliat que es tan fácil odiar: la máquina despiadada de un progreso que no repara en destrucción alguna con tal de satisfacer la codicia, las ansias de poder y la ambición humana.

“Cuando alguien invierte muchos recursos en promover una imagen de sí mismo desequilibra la balanza de la realidad de tal forma que volver a nivelarla nos exige exceder el peso del platillo negado, oculto o simplemente no promovido”, plantea el periodista Jorge Orduna en el polémico ensayo “Ecofascismo”, publicado por el sello Martínez Roca.

El autor se encarga de desenmascarar esa maraña de personalidades, instituciones, empresas y hasta gobiernos que conforman el entramado actual del ecologismo internacional. En el sensiblero relato ambiental, teñido por un exceso de corrección política –cómo no estar a favor de las ballenas y de la foca bebé, cómo no oponerse a la energía atómica o a las impías quillas de la flota pesquera–, se omite la genealogía con la eugenesia, tan asociada al nazismo, que estudia los métodos científicos para mejorar la raza humana a través del control de su reproducción. La expresión eugenesia, que significa “buen nacimiento”, fue creada por un primo de Darwin, Francis Galton, uno de los impulsores de este movimiento intelectual “que toma principios de los descubrimientos de Darwin sobre la evolución y peregrinas ideas de Malthus sobre la población, para desembocar en lo que luego se calificó como darwinismo social e higiene racial, por unos, y racismo a secas por otros”, advierte Orduna.

    El acento de Orduna, que actualmente reside en Los Zorzales, en las afueras de la ciudad de Mendoza, es producto de la mezcolanza de tonalidades que fue adquiriendo de los distintos lugares donde vivió. Después que lo expulsaran de Chile, donde estuvo 15 días escondido en un sótano en el comienzo de la dictadura pinochetista, se fue a Francia, pero también vivió en Ecuador y en Bolivia.

    “Nunca estuve quieto en esos lugares, me siento como un gitano”, aclara a Página/12. A través del caso testigo, las Islas Galápagos, en “Ecofascismo”–que bien podría haberse titulado “Econazismo”, por el capítulo en el que analiza cómo la legislación alemana se mostraba mucho más sensible con los animales que con las personas–, Orduna dice que quiere demostrar “adónde puede ir a parar la promoción de una cultura ecologista sin ningún tipo de cortapisas, sin ninguna barrera impuesta por los sectores científicos nacionales en función de los intereses reales de cada país”.

    El periodista y ensayista cuenta que hay tanta disparidad social en los países latinoamericanos que “se tiende a subestimar la capacidad de la juventud” para detectar el revés de la trama ecologista.

    “En los medios de comunicación es frecuente que aparezca un Frente de Liberación Animal, copiado como muchas otras cosas de los países desarrollados, con una campaña lacrimógena a favor de la chinchilla, cuando cualquiera que camine un poco, incluso por las zonas más ricas de Buenos Aires, se va a dar cuenta de que la chinchilla no es necesariamente un producto de gran consumo”, sugiere Orduna.

    “Uno tendería a creer que la juventud asimila fácilmente cualquier tipo de política fundamentalista en lo ecológico, pero creo que hay una sospecha de que algo no encuadra muy bien con nuestra realidad; que hay unas prioridades sino invertidas por lo menos alteradas en base al apoyo mediático que recibe ‘la maravilla del mundo natural’ en los canales de cable” .

    Con ánimo de ahondar en las paradojas, el periodista recuerda que en una entrevista que le hizo a la presidenta de la Asociación Argentina de Lucha contra el Chagas, ella le comentó que no consiguió organizar un concierto a beneficio. “Incluso algunos artistas que son tenidos como muy progresistas la trataron con malos modos. Claro, me dijo ella, quieren verse asociados con animales que son sinónimo de belleza o de magnificencia y no con bichos que son símbolo de la pobreza y de la mugre. Los subdesarrollados se ocupan del mal de Chagas; yo salvo a las ballenas porque es más prestigioso y mediático”, ironiza Orduna.

    “Hay un temor muy grande a contradecir el discurso políticamente correcto que viene de las organizaciones internacionales. La Argentina es muy poco crítica respecto de las Naciones Unidas; parecería que fuera el Olimpo adonde llega gente absolutamente impoluta y ajena a las influencias, y no es así. Como existe una actitud sumisa, se terminan firmando tratados internacionales, pactos y protocolos que van generando concesiones. Los sectores más radicalizados de derecha en el mundo industrializado apuntan claramente a establecer los problemas ecológicos por encima de las soberanías nacionales. La lógica que nadie puede negar es la falta de control sobre la explotación de los propios recursos: el mar, la minería, la agricultura.”

    El progresismo latinoamericano no es ajeno a este temor de contradecir la ideología de los verdes.

    “Las nuevas formas de dominación estarían desbordando al progresismo latinoamericano por izquierda, cuando el progresismo espera su oposición en la derecha. Lo que está sucediendo consiste en la promoción de causas nobles, como las ecológicas, impulsadas de manera reaccionaria”, afirma Orduna.


    Usted señala que Greenpeace es una gran generadora de mitos. ¿El libro puede contribuir a desterrar algunos de esos mitos?

    –Hay un factor tremendamente poderoso detrás de Greenpeace. No creo que un libro sirva para desmontar un mito. Cuando uno está esperando el subte, ve en la pantalla los saltitos de la ballena. No creo que esta tendencia vaya a cambiar, quizá pueda haber más reticencia de los gobiernos, que empiezan a darse cuenta de que vamos a pagar las consecuencias por los compromisos internacionales que se contraen respecto de los temas ecológicos. En el caso de Galápagos se ve muy clarito porque está al borde de perder el control. Ecuador no puede hacer nada porque Galápagos tiene un valor biológico tan importante para la humanidad que las organizaciones internacionales han decidido que la isla no pueda ser considerada bajo soberanía nacional. Con el aire está pasando lo mismo, con el agua también. Plantear el tema del agua en la Argentina es muy interesante.

    El agua argentina es de nosotros, pero las organizaciones ecologistas esgrimen que son patrimonios internacionales, son problemas de la humanidad. En el lenguaje, estas organizaciones han incorporado el derecho que siempre sintieron sobre los recursos del tercer mundo. El ecologismo es el nuevo colonialismo del siglo XXI.

    Como junto a los recursos están asociados los problemas de población y de desarrollo humano, la cuestión es verdaderamente preocupante. De ahí el título de “Ecofascismo”, por el carácter antidemocrático de las políticas del Primer Mundo que propagan el control poblacional en nuestros países.


    Silvina Friera  fuente:

    16 de febrero de 2012

    Agropatria, agrocapitalismo y agricultura sustentable


    Agropatria, agrocapitalismo y agricultura sustentable


    El artículo 305 de la Constitución establece que «El Estado promoverá la agricultura sustentable como base estratégica del desarrollo rural integral...»  Este enunciado refleja el compromiso y la voluntad del pueblo, de poner a las instituciones del Estado en pro de una misión que reconoce las gravísimas consecuencias que tiene el agrocapitalismo sobre el planeta y sobre la vida humana.

    Esa conciencia y ese espíritu cuestionador finisecular que caracteriza a la sociedad venezolana, han sido los impulsores de experiencias como «Todas las Manos a la Siembra», la Cooperativa La Alianza en Las Lajitas, el «instituto Agroecológico Latinoamericano de Estudios Campesinos, Indígenas y Afrodescendientes», los diversos espacios que han florecido a partir de iniciativas populares (aulas agroecológicas, escuelas populares de agroecología, programas de formación de grado en agroecología, etc.); la red Nacional de Sistemas de Trueque, el Mercado Socialista El Conuco en el Hatillo, entre muchos otros aleccionadoras formas de constatar que otra agricultura es posible.

    Sin Embargo, aún el agrocapitalismo está vivo y permea la revolución camuflado tras acciones que seguramente están cargadas de las mejores intenciones, pero que definitivamente no son buenas ni para el pueblo ni para la revolución. Y esto va sin ánimo de atacar la gestión de gobierno o el trabajo de nuestros camaradas que están dignamente al frente de tal responsabilidad.  No, por el contrario, va con la intención de profundizar la revolución replanteándonos incluso aquello que ya nos resulta cotidiano.

    Todos celebramos la llegada de la Gran Misión Agro Venezuela y el empuje no solo de la agricultura como forma de vida, sino de la organización social y la descentralización o desagregación de la producción.  Esto ultimo es particularmente importante cuando evaluamos los impactos del cambio climático en la producción: en 2010 más de 5.000 hectáreas sembradas se perdieron por inundaciones, lo cual no hubiera ocurrido si en vez de estar sembradas todas en el mismo lugar, esas mismas 5.000 hectáreas estuvieran distribuidas en pequeños parcelas por todo el país.

    Sin embargo, todas éstas iniciativas positivas se empañan si la nacionalización de Agroisleña no rompe con el comercio de agrotóxicos, sino que por el contrario ahora los distribuye masivamente y a precios aún más económicos. Con políticas como esta, en vez a de ayudar a la revolución y al pueblo, lo estamos envenenando con sustancias que producen cáncer, deformaciones congénitas como labio leporino y espina bífida, linfoma y leucemia; además de contaminar las aguas y los suelos por cientos de años. 

    Esos agrotóxicos son los responsables de que en ciudades como Calabozo, tengan cifras alarmantes, entre las mayores del mundo, de nacimientos con malformaciones. ¿Queremos eso para toda Venezuela?

    29 de enero de 2012

    Declaración de la Asamblea de Movimientos Sociales, Porto Alegre (RS), Brasil


             Nosotros, pueblos de todos los continentes, reunidos en la Asamblea de movimientos sociales durante el Foro Social temático Crisis capitalista, Justicia social y ambiental,  luchamos contra las causas de una crisis sistémica que se expresa en una crisis  económica, financiera,  política, alimentaria y ambiental, colocando en riesgo la propia sobrevivencia de la humanidad. La descolonización de los pueblos oprimidos y el enfrentamiento al imperialismo es el principal desafío de los movimientos sociales de todo el mundo. 
             En este espacio nos reunimos desde nuestra diversidad, para construir juntos agendas y acciones comunes contra el capitalismo, el patriarcado, el racismo y todo tipo de discriminación y explotación. Por eso, reafirmamos nuestros ejes comunes de lucha, adoptados en nuestra Asamblea en Dakar, en 2011.
    • Lucha contra las transnacionales 
    • Lucha por la justicia climática y por la soberanía alimentaria 
    • Lucha por la eliminación de la violencia a la mujer 
    • Lucha por la paz, contra la guerra, el colonialismo, las ocupaciones y la militarización de nuestros territorios.
            Los pueblos de todo el mundo sufren hoy los efectos del agravamiento de una profunda crisis del capitalismo, en la cual sus agentes (bancos, transnacionales, conglomerados mediáticos, instituciones internacionales y gobiernos a su servicio) buscan potenciar sus beneficios a costa de una política intervencionista y neocolonialista. Guerras, ocupaciones militares, tratados neoliberales de libre comercio y “medidas de austeridad” expresadas en paquetes económicos que privatizan bienes, rebajan salarios, reducen derechos, multiplican el desempleo y explotan recursos naturales. Estas políticas afectan con intensidad a los países más ricos del Norte, aumentan las migraciones, los desplazamientos forzados, los desalojos, el endeudamiento, y las desigualdades sociales.
              La lógica excluyente de este modelo sirve solamente para enriquecer a una pequeña élite, tanto en los países del Norte como en los del Sur, en detrimento de la gran mayoría de la población. La defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, la justicia económica, ambiental y de género, son la llave para el enfrentamiento y la superación de la crisis, fortaleciendo el protagonismo de un Estado libre de las corporaciones y al servicio de los pueblos. 
             El calentamiento global es el resultado del sistema capitalista de producción distribución y consumo. Las transnacionales, las instituciones financieras, los gobiernos y organismos internacionales a su servicio, no quieren reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Ahora intentan imponernos la “economía verde” como solución para la crisis ambiental y alimentaria, lo que además de agravar el problema, resulta en la mercantilización, privatización y financiarización de la vida. Rechazamos todas las falsas soluciones para esas crisis, como los agro-combustibles transgénicos, la geo-ingeniería y los mercados de carbono, que son nuevos disfraces del sistema.
    La realización de Río+20, en el mes de junio en Río de Janeiro, pasados 20 años de la Eco ’92, refuerza la centralidad de la lucha por justicia ambiental en oposición al modelo de desarrollo capitalista. El intento de “enverdecimiento” del capitalismo, acompañado por la imposición de nuevos instrumentos de la “economía verde”, es una alerta para que los movimientos sociales reforcemos la resistencia y asumamos el protagonismo en la construcción de verdaderas alternativas a la crisis.
             Denunciamos la violencia contra la mujer ejercida regularmente como herramienta de control de sus vidas y sus cuerpos. Además,  el aumento de la explotación de su trabajo para atenuar los impactos de la crisis y mantener el margen de ganancia constante de las empresas. Luchamos contra el tráfico de mujeres y de niños, las relaciones forzadas y el prejuicio racial. Defendemos la diversidad sexual, el derecho a la autodeterminación de género y luchamos contra la homofobia y la violencia sexista.
             Las potencias imperialistas utilizan bases militares extranjeras para fomentar conflictos, controlar y saquear los recursos naturales y promover dictaduras en varios países. Denunciamos el falso discurso en defensa de los derechos humanos, que muchas veces justifica las ocupaciones militares. Nos manifestamos contra la permanente violación de los derechos humanos y democráticos en Honduras, especialmente en el Bajo Aguán, el asesinato de sindicalistas y luchadores sociales en Colombia y el criminal bloqueo a Cuba que completa 50 años. Luchamos por la liberación de los 5 cubanos presos ilegalmente en los Estados Unidos, la ocupación ilegal de las Islas Malvinas por Inglaterra, las torturas y las ocupaciones militares promovidas por los Estados Unidos y la OTAN en Libia y Afganistán. Denunciamos el proceso de neo-colonización y militarización que vive el continente africano y la presencia de la Africom. Nuestra lucha es también por la eliminación de todas las armas nucleares y contra la OTAN. 
    Expresamos nuestra solidaridad con las luchas de los pueblos del mundo contra la lógica depredadora y neocolonial de las industrias extractivas y mineras transnacionales, en particular, con la lucha del pueblo de Famatina en Argentina, y denunciamos la criminalización de los movimientos sociales.
    El capitalismo destruyó la vida de las personas. Por eso, cada día nacen múltiples luchas por justicia social para eliminar los efectos dejados por el colonialismo y para que todos y todas tengamos una calidad de vida digna. Cada una de estas luchas implica una batalla de ideas que hace imprescindible acciones por la democratización de los medios de comunicación, controlados hoy por grandes conglomerados, y contra el control privado de la propiedad intelectual. Al mismo tiempo exige el desarrollo de una comunicación independiente que acompañe estratégicamente nuestros procesos.
    Comprometidos con nuestras luchas históricas, defendemos el trabajo decente y la reforma agraria como único camino para impulsar la economía familiar, campesina e indígena, y un paso central para alcanzar la soberanía alimentaria y la justicia ambiental. Reafirmamos nuestro compromiso con la lucha por la reforma urbana como instrumento fundamental en la construcción de ciudades justas y con espacios participativos y democráticos. Defendemos la construcción de otra integración, fundamentada en la lógica de la solidaridad, y el fortalecimiento de procesos como la UNASUR y la ALBA.
    La lucha por el fortalecimiento de la educación, ciencia y tecnologías públicas al servicio de los pueblos, así como la defensa de los saberes tradicionales, se vuelven urgentes una vez que persiste su mercantilización y privatización. Manifestamos nuestra solidaridad y apoyo a los estudiantes chilenos, colombianos portorriqueños y de todo el mundo, que continúan en marcha en la defensa de estos bienes comunes. 
    Afirmamos que los pueblos no deben continuar pagando por esta crisis y que no hay salida dentro del sistema capitalista!
    Se encuentran en la agenda grandes desafíos que exigen que articulemos nuestras luchas y que movilicemos masivamente.
    Inspirados en la historia de nuestras luchas y en la fuerza renovadora de movimientos como la Primavera Árabe, Ocuppy Wall Street, los indignados y la lucha de los estudiantes chilenos, la Asamblea de los Movimientos Sociales convoca a las fuerzas y actores populares de todos los países a desarrollar acciones de movilización coordinadas a nivel mundial. Debemos contribuir a la emancipación y auto-determinación de nuestros pueblos, reforzando la lucha contra el capitalismo. 
    Convocamos a todas y todos a fortalecer el Encuentro internacional de derechos humanos en Solidaridad con Honduras y a construir el Foro social Palestina Libre, reforzando el Movimiento global de boicot, desinversiones y sanciones contra el Estado de Israel y su política de apartheid contra el pueblo palestino. 
    Tomemos las calles a partir del día 5 de junio en una gran jornada de movilización global contra el capitalismo. Convocamos a impulsar la Cumbre de los Pueblos por justicia social y ambiental, contra la mercantilización de la vida y en defensa de los bienes comunes, frente a la Rio+20.  
    Si el presente es de lucha el futuro es nuestro!
    Porto Alegre, 28 de enero de 2012
    Asamblea de los Movimientos Sociales

    28 de enero de 2012

    Vainas del Capitalismo!

    El 40% de alimentos del mundo se pierde entre la cosecha y el consumidor

    Finalmente, las corporaciones trasnacionales de alimentos y los más ricos del mundo, descubrieiron lo que los altermundistas vienen diciendo desde hace décadas: 
     
    El 40% de alimentos que se producen en el mundo se pierden entre el momento de la cosecha y el consumidor final. 
     
    Aunque todavía no reconocen que gran parte de éstas pérdidas son intencionales y se realizan con el fin de incrementar el precio de los alimentos. 
     
    Según los expertos reunidos en en Foro Económico Mundial, "el problema es la falta de infraestructuras que garanticen buenas condiciones de almacenamiento, transporte y distribución en los países en desarrollo". Con seguridad ya avizoraron un nuevo negocio a escala global: venderle a los países pobres esta infraestructura.

    Según un panel de especialistas reunido en el Foro Económico de Davos y moderado por la directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Josette Sheeran, quedaron patentes las fuertes contradicciones que prevalecen en el sector agrícola y que hacen que, a pesar de que la producción alimentaria es suficiente para toda la población mundial, 1.000 millones de personas no puedan pagarse o simplemente no tienen acceso a comida suficiente.

    Tal y como lo hemos señalado en Las Vainas Son Verdes, esto es consecuencia de considerar al alimento una mercancía en vez de un derecho.

    A esta flamante y lujosa reunión también asistieron otros personajes que difícilmente conozcan el hambre: el consejero delegado de la multinacional  Unilever, Paul Polman y el multimillonario Bill Gates. El representante de Unilever, sonrió con picardía mientras se frotaba las manos y reflexionaba acerca del incremento poblacional: "Ante un aumento previsto de la población del planeta hasta los 9.000 millones de habitantes en 2050, se necesitará producir un 70% más de alimentos." Alimentos que con toda seguridad ellos esperan vender.

    Bil Gates por su parte, lamentó que las promesas de ayuda que se hicieron a raíz de la crisis alimentaria vivida en muchos países pobres en 2008, debido a que los precios de los alimentos básicos se dispararon ese año, hayan sido incumplidas debido a otra crisis: la financiera y económica que sufren ahora parte de los países industrializados. Para estos sesudos analistas es perfectamente entendible que el dinero se use para rescatar a los banqueros multimillonarios a expensas no solo de los ahorristas, sino de millones que mueren de hambre en otros rincones del planeta.

    El director general del Fondo de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), José Graziano da Silva, señaló que "podemos alimentar a toda la población, el problema no es de abastecimiento, sino que la gente no tenga medios para comprar comida". Queda bastante claro que para la FAO el problema es que los pobres no tienen dinero para pagarse sus alimentos, pero no se cuestiona el hecho de que estos sean vendidos con precios que en la mayoría de los casos son especulativos y que tampoco benefician a los productores, sino a los grandes intermediarios, como Unilever.

    Por su parte, el consejero delegado de la reaseguradora suiza Swiss Re, Stefan Lippe, consideró que para garantizar la seguridad alimentaria hay que dar "seguridad del agricultor". "Si hay una sequía no hay cultivos y no hay ingresos, el agricultor lo deja, emigra a las ciudades y deja vacías sus tierras", dijo el ejecutivo, en un claro intento de promover su negocio: la venta de pólizas de seguro para el agro-negocio.

    Para que ello sea posible, añadió, hay que dar al productor "acceso a herramientas financieras, como créditos, seguros y mecanismos para recibir inversiones, incluso subsidios públicos si es necesario". Como de costumbre, quienes controlan la agro-industria y son responsables del hambre en el mundo desconfían de las políticas que no se basen en la mano invisible del mercado, excepto cuando toca poner dinero, y es cuando los subsidios con dinero público les parecen una maravilla.
    Versión Las Vainas Son Verdes, Fuente: http://ecocosas.com/noticias/el-40-de-alimentos-del-mundo-se-pierde-entre-la-cosecha-y-el-consumidor/

    27 de enero de 2012

    Desde el Foro social de Porto Alegre

    Entrevista a Joao Pedro Stedile, dirigente del Movimiento Sin Tierra de Brasil:


    ¿Cual es la importancia del Foro Social de Porto Alegre en la coyuntura de crisis internacional actual?
    El Foro Social Mundial, ahora el Tematico acá en Porto Alegre, y los otros que se desarrollaron en otras partes del mundo, siempre son espacios muy importantes para que la gente venga y comparta sus ideas. Entonces el Foro, más que un espacio organizativo, es una verdadera feria ideológica donde las personas vienen, comparten sus preocupaciones y reflexiones. Aquí ubicamos a quiénes son parecidos, para entonces articular cosas concretas de luchas de masas, de propuestas concretas que pueden entonces entrelazar de manera directa a los movimientos sociales de todas partes del mundo, en sus luchas contra el gran enemigo que tenemos en este periodo histórico que son la grandes empresas capitalistas.
    -Cómo se para América Latina frente a la coyuntura actual, y cual es la importancia del ALBA como proyecto que retoma la idea de construir otro tipo de sociedades, más justas, más humanas?
    Acá en Latinoamérica estamos enfrentando una disputa permanente entre tres proyectos, que se agudiza incluso frente a la crisis.
    Hay un primer proyecto que es la recolonización de nuestro continente, defendido por EEUU y que tiene sus laderos en algunos gobiernos como Colombia, como Chile, que nos quieren imponer como un terrtorio para que el Capital venga aquí y pueda apoderarse de los bienes naturales. Sólo quieren que nosotros produzcamos mercancías, materias primas para ellos.
    Hay un segundo proyecto que defiende la idea de una espacie de integración latinoamericana pero bajo los intereses de las burguesías locales, donde ellos desarrollan proyectos de integración, de transporte, de libre comercio. Tienen contradicciones con el Imperio, pero no ayudan a resolver los problemas de los pobres.
    Y el ALBA se ha constituido como el tercer proyecto, que es más allá que un acuerdo comercial entre gobiernos o Estados. Es una propuesta política que tiene como perspectiva una integración popular entre todos los pueblos de Latinoamérica, sin términos económicos, sin términos políticos, para hacer frente al Imperialismo y a las transnacionales.
    Sin términos culturales, incluso, porque nuestros pueblos tienen las mismas experiencias, tienen las mismas formaciones socio-culturales. Entonces los movimientos sociales más combativos de Latinoamérica, aparte de los gobiernos, estamos impulsando ese proyecto ALBA, como una forma de integración popular, una unidad latinoamericana que pueda acumular fuerzas para derrotar a las empresas transnacionales, al proyecto del Imperialismo y avanzar hacia el Socialismo.
    El problema es que con esta crisis internacional tenemos una contradicción fundamental que es que el poder económico es el que determina el poder político. Y el poder económico se desarrolló como el capitalismo internacional, bajo el control de los bancos y de las empresas transnacionales, y los gobiernos locales nacionales no tienen fuerzas para encuadrar a ese capital que hace lo que quiere, entonces los gobiernos se van a reunir, pueden sacar bonitos documentos como las Naciones Unidas, pero…¿qué pasa?. Que la fuerza económica que domina la economía, que domina los países, no respeta esos acuerdos internacionales.
    Entonces sólo es posible enfrentar a ese capital si los movimientos sociales de todos los países logran hacer manifestaciones, logran desarrollar una conciencia en la sociedad para acumular fuerzas y enfrentar a esas empresas capitalistas. Y ojalá muchos de los gobiernos que vengan a Río puedan sumarse y también defender los puntos de vista de sus poblaciones, porque solos los gobiernos no tienen fuerza. La crisis de Europa está ahí, nos da argumentos todos los días de cómo los bancos incluso están indicando a los mismos gobernantes.
    -Durante tu intervención en el Foro mencionaste la importancia de los medios masivos de comunicación para difundir la ideología dominante. Como se deben parar los medios contrahegemónicos en esa coyuntura?
    En el período del Capitalismo industrial la burguesía reproducía su ideología con la Iglesia, los partidos políticos y las escuelas. Ahora, en esta etapa del neoliberalismo, del capital financiero, del capitalismo globalizado, la forma de la burguesía, de la clase dominante, de reproducir su ideología en la sociedad es la televisión y por eso ellos mantienen un monopolio en todos nuestros países. Por eso, como movimientos sociales nosotros siempre llevamos esa reflexión. Hay que denunciar la concentración del poder ideológico que la burguesía tiene con los medios televisivos, y a la vez la izquierda y los movimientos sociales tienen que apoderarse de ese instrumento. Por eso nos alegra mucho que precisamente acá, en Latinoamérica, se están desarrollando experiencias muy importantes como Alba TV, como TeleSur. Y en algunos de nuestros países hay televisoras públicas que han asumido un rol progresista. Todo eso es muy importante, justamente para romper el monopolio que el capital impone a las televisoras. Por eso, un gran abrazo a todos ustedes que están trabajando en ese proyecto. Además de ayudarnos a enfrentar el capital, Alba TV nos ayuda a construir aquel proyecto al que me refería de una integración popular entre nuestros pueblos de Latinoamérica.

    Fuente: ALBA TV